Si usted padece de presión arterial, gastritis, úlceras gástricas y depende del Sistema de Salud Pública, deberá de buscar por su cuenta porque las clínicas locales del IMSS no tienen medicamentos como Losartán, Omeprazol, Loperamida, considerados los tratamientos básicos para estos padecimientos.
Según una investigación del colectivo Nostrxs, los pacientes con diabetes (15.3 por ciento), hipertensión (14.3), cáncer (8.6), VIH (7.3), fallo renal (3.5), ansiedad (2.3), convulsiones (1.8) y artritis reumatoide (1.6 por ciento), son los más afectados por la falta de medicamentos.
Tal es el caso de José y Armando que son hipertensos, derechohabientes de la Unidad de Medicina Familiar No. 78 del Seguro Social, quienes desde hace más de dos meses no les dan la Losartán, aunque el médico familiar se las anexa en la receta, pese a que sabe que no hay en el cuadro básico de medicamentos.
“Le pregunté a la despachadora de la farmacia y me dijo que los doctores sabían que hay desabasto de Losartán, que tiene más de dos meses que no la envían, que no debe de recetar”, expresó Armando Moreno, quien es hipertenso y diabético.
Dijo que en algunos casos le ha pasado que no hay tampoco Metformina y aunque la compra genérica en 60 pesos, no siempre tiene para adquirirla, ya que no recibe pensión alguna, pese a que presenta discapacidad.
BUSCAN SIMILARES
Al igual que José López, quien es hipertenso y tiene problemas de gastritis, por segundo mes no le dan estos dos medicamentos, la única respuesta que recibe de los trabajadores de farmacia es que no hay, que puede conseguirlos en las farmacias similares.
“No se trata de que si las consigo o no, si como médicos saben que no hay en existencia lo correcto es que te receten otras pastillas con la misma función del que no tienen”, expresó.
Esmeralda Pérez, de 54 años, hipertensa, es otra de las pacientes afectadas por la falta de Losartán y antibióticos que tendrá que comprar de manera particular para seguir con sus niveles arteriales controlados, ya que de lo contrario, ésta la vulnera a insuficiencias cardiacas y renales, entre otras complicaciones a su salud.
El no tomar sus medicamentos para estos pacientes es la muerte, ya que un descontrol en sus niveles arteriales puede provocarles desde un infarto hasta una embolia.